domingo, 4 de noviembre de 2018

Mi puto yunque; sí, joder

He necesitado todo el tiempo que llevo vivido para catarme de que me encanta no ganar. Al menos, de una forma tan continuada. Me estaba dando ya pereza el hecho de ir al Ciutat el viernes que viene con cinco partidos seguidos ganados, la sombra de JIM y Juanlu persiguiéndonos, el puesto Champions League y la absurda exigencia/necesidad de ganar. Tanto ha sido así que por casi celebro el gol de Pedraza, pero la cantidad residual de amor propio que queda en mí me ha hecho retraerme. Nunca un empate me había sentado tan bien desde el gol, también en el último minuto, de Leo Baptistao, el día en el que el indudablemente asturiano nos perfumó con la postrera gota de su fragancia; Si bien, aquella mañana me alegré por motivos muy muy diferentes.

Por lo que parece soy el único que no se está tirando de los pelos con ese último gol (el chiste con PacoLo sale solo). Los granotas lo hacen por el inherente impulso que recorre tu cuerpo al ver como te levantan dos puntos en el última jugada, los del submarino por seguir sufriendo a Calleja. Campaña (luego iremos a él) salió ovacionado de El Madrigal y no, no era nuestra representación en la aldea, sino agradecimiento dels groguets per manar a Calleja a fer la mà. Un abuelico detrás de la portería de Oier le gritó a Róber: "Pero éntrale, hombre." Roberto le dejó pasillo, el de un avión de Ryanair concretamente, y Alfonso coló un golazo con dedicatoria especial a la afición que no solo tuvo que aguantar su gol inoportuno sino también su rabieta de niño mimado.

La chorra de Campaña ya ha llegado a casa. Y le ha dicho a su mujer que vaya cenando que José llegará cuando llegue. El amigo controló un melón en su propio campo se fue de dos con un regate que en el FIFA siempre te la quitan, le metió el cuerpo a Jaume Costa (hoy uno de nuestros mejores jugadores) le coló un caño a noséquien pero que iba de amarillo. El loco de grada central dijo: "Tira a puerta que la metes", pero Don Pepito siempre tan dado a ignorar a esta gente le metió un pase a Morales que habrá que comprobar sino ha infrigido el horario protegido de las cinco de la tarde. Quien recibiese ese pase por favor. Morales, desaparecido como de costumbre, reapareció por dos veces: la primera conectó con Mayoral y Asenjo se la paró, la segunda también conectó con Mayoral pero Funes Mori se interpusó. Si eres de este planeta el gol es en propia puerta, si eres del Madrid: ¡Ha nacido Vinicius!

Campaña invirtió su último esfuerzo en correr a tres piernas por el césped y pidió el cambio. PacoLo se vió obligado a meter a Doucouré y Coke se quedó en el banquillo y Jason en el campo, Pedraza le cogió la espalda, Róber no salió y el resto ya lo conocéis. Más noticias buenas que malas. El yunque no está ligado con el destino ni nada de eso, solo estaba agazapado o de vacaciones, pero es igual; ya está aquí. El enorme pedazo de hierro que nos a acostumbrado a traer por el camino de la amargura (ascensos incluidos) está de vuelta. Bienvenido de nuevo.

sábado, 27 de octubre de 2018

Amageu els patos que ve tronà

No hay mejor sensación que tenerlos al gélido baño Maria, los de Tribuna nunca sabrán de qué hablo. El Levante te regala muy de vez en cuando tardes maravillosas, sufrimiento garantizado y también cosas como éstas en la que solo quieres llegar a casa. Y no por evitar atascos, imitar a chotos o bañar al nene (¡qué fina ironía!) sino por hacer que tus pantalones pesen un Luis Suárez menos. Roger metió su gol y Poseidón soltó a los perros sobre nosotros, motivos más que suficientes para que el dominguero de turno, que se sacó el pase porque le podría salir gratis el siguente, decidiese volver a casa. En el campo persistimos los reales, los que nos quedamos por poder publicar su tweet de amor infinito al Levante o los que anhelaban el "estás como una cabra" de la parienta al llegar a casa con los cabellos brillantes y pegados a la frente, las ropas chorreando y la manos rígidas.

Poco vimos los reales desde el gol de Roger (seis ya) hasta el decanso porque el goteo de paraguas desfilando por las escaleras fue constante, la carne de De Burgos Bengoetxea no transparenta. El Leganés es un rival peligrosísimo cuando no le vas ganando, pero manso cuando consigues abrir la lata, y parecía que solo el del silbato podía cagarla. Don Ricardo se abstuvo de un escándalo, tan suyo, y completó un partido sin fallos garrafales, sin embargo, nos deleitó con algunos destellos de su buen hacer.

Rochina, que se cree Casadesús jugando a dos por hora, hizo un golazo en el último minuto.

El Leganés nos hizo la de Manchev y nos engañó, le dio al palo tres veces y con estos ya sumamos siete en los últimos cuatro partidos: esto con el yunque no pasaba. Y ya que me sacáis el tema del yunque, estoy preocupado por él, no sé donde está, no aparece, las supuestas vacaciones están siendo demasiado largas. El Levante no es lo mismo sin el yunque. Me arrepentiré de lo que voy a decir pero quiero que vuelva. Un par de partiditos como los de antes no estaría mal. Quizás el yunque solo era el precio que el destino nos hacía pagar por ser tan rácanos jugando al fútbol o quizás hoy el yunque nos cayó del cielo o quizás está ahora mismo en el autobús de la afición del Leganés que vuelve a su casa, baño Maria incluido.

sábado, 6 de octubre de 2018

Viva la madre que te parió, Enis

Estoy seguro que cuando Bardhi mea no se sale. En la pequeña ciudad de Skopje al abrigo de una reconstituyente amalgama de fruta rica en vitamina y que respeta las recomendaciones nutricianales, el dos de julio de cinco años antes del último cambio de milenio comenzó a correr el mito de un chaval que, según los entendidos, no se meaba fuera. Llego a oídos de Tito que ese chaval ya se había hecho mayor, y nuestro eficiente director deportivo dedujo que si meaba tan bien, podría lanzar las faltas igual. De esta forma, empezó a convertirse en realidad. En principio aterrizó en Valencia con la idea de aparecer en un FIFA, comprar el juego a modo de recuerdo y jugar con él hasta que o la play o el ejemplar de EASports dijese: "hasta aquí hemos llegao." Pero en la pretemporada del último año de Juan Ramón, comenzó hacer cosas en los libres directos que como poco despertó recelos entre los estudiosos historiadores que habían oído a hablar de la leyenda del chaval que no se mea fuera. Su lanzamiento a escala mundial fue en San Mamés, cuando demostró que era capaz de meter dos faltas seguidas en dos minutos; muchos ya lanzaron las José Gómez Campañas al vuelo. Yo fui cauto, soy un 100tífiko empírico; sin embargo, después del disparo de hoy a treinta metros de la portería, en la zona de un zurdo, con una barrera adelantada y que va a parar a la PUTA ESCUADRA, no tengo ninguna duda. El mito del chaval de Skopje ha sido revelado y lleva el diez del club decano del fútbol valenciano. 

Es tiempo ahora de aguantar a quienes consultaron el precio de las entradas en Reus, Ontinyent y Rocafort decir que con esta banda vamos a Europa, que ya decían ellos que a Oier había que darle confianza, que así sí, que con Paco hasta la muerte...

Ganemos, y con nueve; Rochina, el Morales sin barba, fue el máximo recuperador de los azulones, seguido muy de cerca por el máximo goleador del Levante en Primera, el máximo asistente y también el máximo chupón. La única diferencia entre las dos máquina de tirar chugaes al fem, es que la que lleva brackets y tatús, la recuperaba treinta metros más lejos de nuestra portería. No hubo salida de balón en la que Rochina no intentase un caño y no hubo balón en largo en el que Morales, después de hacer la bicicleta de turno, mirase al suelo mientras se ajustaba el brazalete. Boateng prefiere jugar de verde fluorescente y con una bocina en la mano. Morales, un toque. Morales, un toque.

Puede que fuese el mejor partido del Levante de El Pelao sin el balón en los pies y la recompensa fue una portería a cero defendida con dos dedos de frente. Sin embargo, tuvimos nuestros momentos artemaníacos. De un tiempo a esta parte nos hemos puesto finolis, hay que sacar el balón jugado sea como sea y cueste lo que cueste. Y nuestra línea defensiva es el grupo de jugones que convirtió a este país en campeón del mundo, ¡hostia ya!; o eso debe pensar Róber Pier cuando recibe la pelota de Postigo y se la da a Cabaco. La cosa tiene gracia mientras ves saltar a Toño, sobre línea de banda, intentando controlar un balón que va a cuatro metros del suelo. Jason ni salta. Pero tiene menos gracia cuando McSimovic roba la pelota en tres cuatros y corre solo hacia la portería que defiende Oier. Gloria eterna al ojo choto que ficha jugadores. Oier nos salvó de una buena.

Nos deshicimos de la pelota, un tal Bruno la lió y Morales hizo impactar su recuperación en la mano de uno de su equipo. Falta y a treinta metros; la grada coreó: "Baaaaaardhi, Baaaardhi.", es automático. Nos volvimos a deshacer de la pelota, Boateng hizo el paripé, Toño la robo, que si un autopase, que si te meto el cuerpo, que si le doy con el exterior y el cero a dos se fue al palo. Toño se lamentó, Muñiz sonrió. Veinticinco minutos más de agonía.

Salió Mayoral a hacer sus cositas y a sumarme un punto en Comunio, he desembolsado la importante cantidad de cero euros por él y es mi único delantero y, por tanto, titular.

Partido igualado, Parejo (, borracho), de muchas patadas, poco fútbol y algo de teatro, en el que no se hacen las cosas muy bien, pero es suficiente para traer los tres puntos a casa. De diez partidos como éste: ocho se empatan, en uno Campaña la lia y en el último Bardhi la enchufa por toda la escuadra.