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viernes, 17 de marzo de 2017

Esto es la guerra


Regalos. Hay regalos buenos y malos regalos. Regalos que sonríes de felicidad cuando te los dan y regalos de sonrisa postiza. Regalos caros y baratos, regalos trabajados o poco elaborados, regalos comunes y regalazos. Un colonia en Navidad o la PlayStation con el FIFA 17 en Reyes. Pero también existen regalos inmateriales, que no se compran con dinero ni están en las tiendas, y estos, habitualmente, generan felicidad no forzada, son baratos y son regalazos. Los cuartos de final de la Champions League  de este son un regalazo inmaterial. Cuatro partido de dimensiones astronómicas: dos sumamente igualados y otros dos con una sutil ventaja en favor de los equipos españoles. Una final anticipada, la reedición de otra final, un sueño que busca una tercera repetición contra el gran sueño del mundo del fútbol y un encuentro que da opciones a los """humildes""" (seis comillas). Cierto es que para verlos quizás debamos a abonar una pequeña cuota monetaria a los amigos de BeINSPORTS, con lo que el regalo inmaterial se nos va por los suelos. Pero seguro que nos la apañamos para encontrar otra vía para disfrutar de este regalo que de pronto nos ha dado el fútbol.




Barcelona - Juventus

Parece un intrépido ejercicio no destacar al Barcelona como favorito en esta eliminatoria, pero, al mismo tiempo, no podemos situar al equipo que Luis Enrique conduce desde la cabeza del cuerpo técnico en las semifinales de la máxima competición continental ya de primeras, creo que existen cosas más fáciles de pronosticar. Cierto es que el Barcelona lo tiene complicado pero también cierto es que la Juventus se enfrenta que supera al del equipo español por varias ocasiones. La Vecchia Signoria deberá hacer frente a uno de los ataques más en forma del mundo. Messi, Neymar y Luis Suárez son una amenaza en todos los sentidos y la capacidad de golear del Barcelona puede ser letal si se les presentan los espacios necesarios en algún momento de los ciento ochenta minutos, el 6-1 me acredita. Aunque, también, es tendencia esta temporada, que los culés concedan más oportunidades de las que deberían, la transformación de estas en gol, supone en ocasiones, el bien y el mal, la victoria o la derrota. Todo dependerá, por tanto, del acierto de los italianos cara a puerta y del estado de forma del trindete ofensivo del equipo español. La pregunta será ¿Conseguirá el Barcelona plasmar esa ventaja teórica en el juego?, o en otras palabras, ¿Qué Barcelona veremos, el del 4-0 en París o el del 6-1 en el Camp Nou?

Borussia Dortmund - Mónaco

Si hablamos de regalos, estos dos equipos poseen un golosísimo. El pase a unas semifinales de la Champions League no es algo que ocurra con regularidad y ambos equipos considerados de un segundo corte, atendiendo sus escasos últimos logros tanto en competición doméstica como europea y por la falta de jugadores mediáticos, disponen de una ocasión ideal para colocarse en la antesala de la final donde todos quieren estar. La eliminatoria que posiciona a Borussia Dortmund y Mónaco (procedente de la fase previa), uno frente al otro, se podría resumir como una moneda al aire, en la que la cara son los alemanes y la cruz los monegascos, o al revés, me es igual. El Signal Iduna Park es un feudo inexpugnable, donde conjuntos de talla mundial se han visto obligados a incar la rodilla. El ambiente es colosal y provoca la aflicción de sus visitantes. Allí fue donde se decidió la eliminatoria de octavos de final, el Borussia sufrió en la ida para meter gol y en la vuelta, en casa, Aubameyang y compañía destrozaron el marcador con cuatro goles. Por fortuna para el espectador neutral, el último partido no es en el infierno amarillo y negro, de esta forma, la hipotética ventaja que pueda sacar los alemanes en la ida, se puede contrarrestar con un partido en casa para el Mónaco, como ya ocurrió contra el Manchester City en la fase anterior. Por hache o por be las opciones de ambos equipo y, en definitiva, la eliminatoria en general pasa por el Signal Iduna Park.

Atlético de Madrid - Leicester

Esta es quizás la eliminatoria menos igualada, aunque no por ello, el Atlético tiene ya el billete a las semifinales. Atendiendo a las tablas clasificatorias de los diferentes países europeos parece una ilusión que los foxes perduren en la Champions League, por lo menos hasta los cuartos de final. Todos los equipos ocupan la parte noble de la clasificación, entre los cuatro primeros, mientras que el Leicester coquetea con el descenso a la Championship. El sueño que inició Claudio Ranieri y que ahora prosigue con Craig Shakespeare, parece no terminar después de que los ingleses remontaran en el partido de vuelta la ventaja que el Sevilla labró en la ida de la última fase disputada. Entremedias del parido de octavos hubo un cambio de entrenador y quizás aquí resida el principal argumento de los ingleses, pues, Shakespeare no sabe lo que es perder con su nuevo equipo. El vigente campeón no juega un fútbol vistoso (Ni con Ranieri, ni con Shakespeare), no nos engañemos, pero ha demostrado a todo el planeta que no es necesario para triunfar en este deporte ¿Hasta dónde llegará el equipo milagro?. Por su lado, el Atlético de Madrid no práctica un fútbol muy distinto al de su rival, es decir, a los del Cholo Simeone no le importa jugar bonito si el fin es la victoria. Se vio claramente demostrado en el partido de vuelta de octavos de final cuando el Atlético se propuso el empate sin goles y lo logró. Por tanto viviremos, a priori, una eliminatoria en la que se enfrentaran equipos con estilos parejos, pero en la cual el Atleti posee una probabilidad más alta de seguir vivo en la competición.

Bayern Munich - Real Madrid

Es el gran partido de los grandes partidos de los cuartos de final. Dos de los tres grandes favoritos al alzarse con la 'orejona', no solo este año, sino también en las últimas temporadas, (Barcelona, Bayern Múnich y Real Madrid) se enfrentan en un prematuro escenario cuando bien un encuentro de esta magnitud podría configurarse como la final de la máxima competición continental. Es por ello, que resulta sumamente complicado desnivelarse hacia uno u otro equipo. Cierto es que los de Zidane no pasan por el mejor momento de la temporada, pero también cierto es que el listón del Madrid esta campaña está por las nubes. Las sufridas remontadas para ganar frente a Villarreal y Betis, el empate in extremis ante Las Palmas, así como, la consecuente pérdida, momentánea, del liderato permanecen frescas en la mente del madridismo. Pero también estoy seguro que ni a Cristiano, ni a Modric, ni a Kroos, por ejemplo, se les ha olvidado jugar al fútbol. En cambio, los de Ancelotti, tras un inicio de liga renqueante donde suscitaban no muy buenas sensaciones, despertaron al finalizar el largo parón invernal y gobiernan el campeonato de la regularidad alemán con mano dura (no conocen la derrota en lo que va de año), a su vez, la pasada eliminatoria de octavos de final donde el cuadro muniqués arrolló al Arsenal (10-2 en el global) muestra la capacidad del líder alemán y presenta su firme candidatura a albergar la Champions League de este año en sus vitrinas para siempre. No obstante, si bien la eliminatoria está igualada existen dos factores clave que pueden quebrar la armonía: el primero es que, históricamente, Alemania no ha sido plato de buen gusto ni para los merengues ni para los equipos españoles, el segundo es que la vuelta es en el Bernabéu y eso le permite a los de la castellana un cierto margen en el partido de Ida. Pero claro, hasta los dos puntos clave se anulan entre ellos.

Esto es la guerra.

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