Cierto es que el amigo Oso Panda, no es mio pero admito que es acertado, no me cayó muy bien desde el día en que Levante y Zaragoza echaron una pachanga en Teruel con Muñiz en el banquillo. El delantero blanquiazul, que parecía haber sido solo fichado porque tiene que agachar la cabeza cada vez que entra en un ascensor, no paró en todo el partido de darse de hostias con los defensas. Parecía que como no era lo suficientemente bueno tenía que jugar al fútbol de otra manera para poder ganar. A parte, su cara de choto me hace la sangre hervir cada vez que lo veo. (He estado investigando un poco después de ésto y Borja Iglesias jugó en infantiles y en cadetes en el Valencia. No falla.) Nuestro querido Borja no hizo su mejor partido contra nosotros en Barcelona; falló dos-tres que un goleador no se puede permitir mandarlas fuera, y, en ello, yo vi la oportunidad de vengarme de aquella tarde en Teruel y de las facciones de su cara.
Rubí ha dado con la clave para hacer volar a un equipo: un estilo de juego claro y un puto killer que lo meta todo, y en la mayoría de los casos lo primero hasta sobra. El Espanyol sabe a lo que juega, y para triunfar en el Levante a Rubí solo le faltó una defensa con un par de cojones y que la mafia no tuviese tan buen arraigo en Granada. Si Rubí hubiera estado a los mandos del Levante en la 2017-2018 en primera... no hubiéramos secuestrado la segunda división con Muñiz y PacoLo no se habría cruzado en nuestro camino.
A diferencia que el promedio de españoles que habita en este planeta, Borja Iglesias está más cerca de los dos metros que de uno sesenta y, este axioma de los españoles bajitos no es un excepción en los delanteros del país de Raúl González Blanco. Ganamos un mundial con Xavi (1,70), Iniesta (1,71), y Silva (1,70) y nuestro killer fue el ex-barcelonista, ex-sportinguista, ex-zaragocista y ex-colchonero David Villa (1,75); el pino, lo llamaban en el vestuario. De esa selección que nos coronó, dando de comer a parte a Fernando Llorente, solo había uno que podía mirar por encima del hombro al resto y ese ha solicitado la baja después de hacer el ridículo pidiendo un taxi en un córner como último servicio. Con todo ello, quiero decir que la figura de Borja Iglesias, delantero tanqueta, es excepcional por estas latitudes. La roja no aspira a otro como él y la próxima semana hay partidos de selecciones. Hace dos días Borja Iglesias mojó y con su gol hizo ganar a su equipo el partido y acrecentó su cuenta particular a seis goles. Que son los mismos que ya tenía Roger y Roger, además, encaja más en La Roja. Roger Selección.

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