Lo que ayer sucedió en Cornellà es como si un grupo de ladrones asaltan un domicilio pero el dueño sale corriendo con las joyas y el dinero. Algo similar sucedió cuando no se tuvo a bien anular el penalti del gol de Messi antes de que los chicos de Paco remontasen ante el Barsa de Valverde. Similar también fue, cuando se tomó como penalti una falta de Parejo sobre Rochina, después los chotos le dieron la vuelta con un corner que no se debería haber botado y con una expulsión bastante justita.; estoy pensando que igual tan similar no fue. El de ayer parecía el típico partido, tan propenso a darse en la piel de toro, en el que el gremio arbitral con el que este país ha sido agraciado te levanta una victoria; y lo parecía hasta que dejó de parecerlo.
Ocho de los once jugadores de les barres blaugranes tenían una única pero sólida misión: trasladar la pelota desde allá donde estuviese, hasta Campaña y Bardhi. Los otros tres eran Campaña, Bardhi y Roger que lo suyo es meter goles. Y el partido fue muy bien cuando el maestro y el francotirador tocaban la pelota con asiduidad y fue, sin más, cuando el Espanyol robaba la pelota antes de que llegase a José y Enis. Paco guardó las espaldas de los jugones con Melero y Vukcevic mientras que Mayoral y Roger, más Mayoral que Roger, tenían conexión directa con los dos ejes sobre los que ayer pivotó el partido del Levante.
Rúben Vezo, tras el saque de una falta en medio campo, se percató de que al deu granota no le rodeaban pericos. El tío que jamás se ha meado fuera, encaró y entró hasta la cocina pero Diego López paró la bala con el pecho. Al señor de 38 años que ayer defendió la portería blanquiazul aún le dolían los pectorales cuando Melero encontró a Campaña. Don José habilitó a Mayoral con un toque sutil, pero que permitió al delantero del Levante tomar la pelota en carrera. Lo único que paró al de Parla fue las redes.
Con el 0-1 los del Espanyol espabilaron un poco. Frustró todos los ataques granotas, parecía que habrían de pagar si el Levante pasaba al otro campo. Los pupilos de Aberlardo se convirtieron en máquinas de robar balones y cuando la cosa se complicaba, patada al tobillo, amarilla (en el mejor de los casos) y a seguir. El problema venía cuando por fin conseguir tener el balón, pareciera que Abelardo no ha ensayado este tipo de situaciones; en las que hay balón de por medio, digo. Al tercer pase, balonazo a Calleri que no ganó ni una. Melendo, principal pelotero de los barceloneses, olió la pelota dos veces y no es que lo hiciera mal, solo que nos quedamos con ganas de verlo (si que no fuera del Levante, claro). Marc Roca, el otro jugón, aunque menos técnico y más posicional tuvo una incidencia sobre el juego testimonial.
El entrenador de saques de banda del Liverpool asegura que un saque de banda puede decidir un partido; y no espero menos de un tío que dedica su tiempo a dibujar sobre una pizarra jugadas que parten del un servicio lateral. Cabrera marcó jugada, David López apoyó la espalda en el palo y poco después cabeceó a gol tras valerse, por medios antirreglamentarios, de una parcela dentro del área. El señor colegiado no vio otra cosa que fútbol.
Los del Levante por fin se pudieron tomar un respiro, básicamente, porque todos los del Espanyol estaban detrás de la pelota que gobernaba Roger cuando se prendió la mecha del contragolpe. El partido frisaba el descanso en el momento que Postigo volvió a tocar el balón en campo contrario por primera vez después del gol inaugural de Mayoral. El ataque posicional dio un vuelco cuando Campaña entró en contacto con el cuero. Centro de Clerc, balón al palo, un mal despeje, un mal tiro, una buena parada y gol de Campña de cabeza. Aunque claro el señor colegiado decidió anularlo porque Gonzalo Melero estaba tras el penúltimo hombre periquito cuando Campaña conectó el cabezazo. Supuestamente, de no haber estado allí Melero, Diego López habría volado para atrapar un balón que pasó a un metro de sus guantes y a dos del infractor.
Que mal pintaba el asunto en el descanso y que peor cuando era el minuto sesenta y pico y el Espanyol seguía sin jugar ni dejar jugar. PacoLo metió cambios porque la situación clamaba ser revertida. Campaña acompañó al psicópata en el eje del equipo, Hernani se abrió el juego desde la banda y... bueno, pasamos a jugar con diez con la entrada de Morales por Mayoral. Y va y resulta que al que mejor le sentó todo este movimiento fue a Bardhi, que se vio afectado indirectamente. Entre Campaña, Clerc, Morales y el propio Bardhi hilvanaron una rápida secuencia de pases por banda izquierda que terminó con un derechazo al fondo de las mallas del hombre que nunca se ha meado fuera.
Clerc tuvo el tercero en sus botas, igual que Postigo, ambos toparon con un acertado Diego López. Pero el golpe final para salir corriendo con la pasta fue dado por Pedrosa, que es del Espanyol. El definitivo uno a tres llegó con un gol en propia puerta a pocos minutos de la conclusión. El Levante a la suya, undécimo, ni frio ni calor. A seis puntos de los chotos y encendiendo una vela negra para que Osasuna y Rubén García tengan una tarde acertada en Mestalla.

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